Por qué comprar un departamento para alquilar no es tu mejor inversión en Perú (y qué hacer en su lugar)

Como profesional peruano, llega un momento en tu carrera donde empiezas a ganar bien. Tienes excedentes a fin de mes, te pagan la grati, cobras utilidades y de pronto tienes un buen dinero ahorrado.

Automáticamente, lo primero que te dice tu entorno es: «Cómprate un depa, es la inversión más segura».

Y tiene todo el sentido del mundo que pensemos así. Venimos de una generación donde nuestros padres o abuelos compraron terrenos o casas muy baratas, las ciudades crecieron, y esos inmuebles multiplicaron su valor de forma espectacular.

Para ellos, fue un negocio redondo. Pero el mercado de hoy no es el mercado de hace treinta años.

Si tienes un buen ingreso por tu trabajo y estás buscando cómo multiplicar tu patrimonio a largo plazo, comprar inmuebles para alquilar podría ser la decisión más lenta que puedes tomar hoy.

En este artículo, te voy a explicar por qué obsesionarte con comprar departamentos te está costando dinero, y qué alternativas te pagan el doble o el triple sin tener que ser un experto en finanzas.

La matemática fría de los inmuebles en Perú

No me malinterpretes, no tengo nada en contra de los inmuebles.

No te voy a hablar de inquilinos que no pagan, del estrés de los grupos de WhatsApp del edificio, o de la terma que se malogra a las 4 de la mañana. Vamos a hablar de lo que más importa: la matemática.

Cuando compras un departamento para inversión en una zona atractiva (digamos Miraflores, San Isidro o Barranco), la rentabilidad anual neta ronda apenas el 5% a 6%.

Esta cifra sale de sumar lo que te deja el alquiler y la revalorización proyectada del inmueble, restando el pago de arbitrios, mantenimiento y, por supuesto, el 5% de Impuesto a la Renta de Primera Categoría ante la SUNAT.

Un 5% no está mal si tu único objetivo es proteger tu dinero de la inflación.

Sin embargo, si tu meta es hacer crecer tu patrimonio de manera acelerada y alcanzar la libertad financiera, un 5% es dolorosamente lento.

El error de los US$ 90,000

Aquí es donde entra el error matemático de muchos profesionales. Creen que comprar depas es el único camino, o el más conveniente, cuando la realidad peruana ofrece opciones con mejores condiciones.

Corramos unos números rápidos para entender el costo de oportunidad. Supongamos que tienes un capital de US$ 30,000 para invertir.

Si decides poner todo ese dinero en la inicial de un depa y te rinde un 5% anual durante 20 años, tu dinero crecerá, sí. Pero si inviertes esos mismos US$ 30,000 al 9% anual en otras alternativas pasivas, la historia cambia por completo.

La diferencia al final de esos 20 años es de casi US$ 90,000 a favor de las alternativas financieras, solo por elegir un vehículo de inversión distinto gracias a la magia del interés compuesto.

Por lo tanto, comprar un departamento, equiparlo, ponerlo bonito y publicar en Instagram que ahora eres «inversionista inmobiliario» suena súper atractivo. Pero la otra cara de la moneda es que acabas de renunciar a US$ 90,000 en rentabilidad potencial.

Alternativas en Perú que pagan el doble (o el triple)

Si el inmueble te paga un 5%, ¿dónde está ese 9% o 10% del que te hablo?

Está en vehículos de inversión que están al alcance de cualquier persona con excedentes en Perú, pero que por desconfianza o falta de tiempo, muchos ignoran:

  • La Bolsa de Valores (Fondos Indexados): Invertir en fondos como el S&P 500 te permite ser dueño de una fracción de las 500 empresas más grandes de EE.UU. Históricamente, entrega un 10% de rentabilidad anual en promedio. Lo puedes hacer a través de plataformas reguladas o SABs locales, pagando tu Renta de Fuente Extranjera, pero sin comprar, sin remodelar y sin lidiar con inquilinos.
  • Fondos de Factoring: Prestas tu dinero a corto plazo para dar liquidez a empresas sólidas peruanas que tienen facturas por cobrar. Estos fondos te pueden estar pagando tranquilamente entre un 8% y un 11% anual.
  • Préstamos con Garantía Hipotecaria: En lugar de pedirle al banco, tú actúas como el banco. Le prestas dinero a una persona o empresa y un inmueble queda inscrito a tu nombre en Registros Públicos (SUNARP) como garantía. Aquí puedes ver rentabilidades del 12% al 15% anual.
  • Notas Estructuradas: Son instrumentos emitidos por bancos internacionales gigantes que te protegen de ciertas caídas del mercado y te pagan cupones periódicos. Suelen rondar el 9% o 10% anual.

¿Entonces, la regla es nunca comprar inmuebles?

No. La respuesta correcta depende enteramente de la etapa de vida en la que te encuentras.

Piensa en esto de manera similar a cómo funcionan los fondos de tu AFP. No inviertes igual si estás en el Fondo 3 (mayor riesgo y crecimiento) que en el Fondo 1 (preservación).

Fase de Acumulación

Mientras eres joven, tienes gran capacidad de trabajo, tu salario es alto y te faltan 15 o 20 años para jubilarte, tu enfoque número uno debe ser el crecimiento acelerado de tu capital.

Aquí es donde los vehículos que te pagan 9% o 10% hacen maravillas. Necesitas que tu dinero trabaje duro y rápido, reinvirtiendo cada dólar ganado.

Fase de Consolidación (De cara a la jubilación)

Cuando ya te vas acercando a tu edad de retiro, el juego cambia. Ya no quieres que tu dinero corra a máxima velocidad; quieres evitar pérdidas grandes y asegurar un flujo de caja mensual.

Recién en esta fase es el momento perfecto para ir moviendo ese enorme capital (que construiste en bolsa o en fondos) hacia activos de renta menos volátiles, como los inmuebles. A los 55 o 60 años, ganar un 5% mensual sobre un patrimonio gigante, con bajísimo riesgo, hace todo el sentido del mundo.

Video: El análisis completo

Si prefieres consumir este contenido en formato video y ver los cálculos a detalle, aquí te explico todo el proceso:

Conclusión: Tu carrera primero, la inversión pasiva después

Invertir en inmuebles no es una mala decisión per se, pero comprar antes de tiempo solo porque viste en TikTok que «invertir en depas te hace millonario», es un error que frena tu libertad.

Como profesional con altos ingresos en Perú, tu responsabilidad es optimizar tus excedentes de forma inteligente y aburrida.

Aprovecha las alternativas de mayor rentabilidad (bolsa, factoring, notas) mientras tu horizonte de tiempo te lo permita. Deja la compra de inmuebles para cuando realmente necesites esa estabilidad y flujo de caja en tu jubilación.

¿Listo para dar el siguiente paso?
Si quieres entender exactamente cómo estructurar tu portafolio, cómo ordenarte con la SUNAT para estas inversiones y dejar de depender de consejos genéricos, te invito a [acceder a nuestro entrenamiento gratuito aquí].

En ese mismo enlace, podrás agendar una reunión sin costo con mi equipo en Bolsillos Llenos para diseñar un sistema de inversión hecho a tu medida. ¡Déjame tus dudas en los comentarios y empecemos a rentabilizar tu esfuerzo!

Compartir esta publicación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos Relacionados